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| Paloma y JC delante del hotel MyContinental, situado a las afuera de Bucarest, donde nos alojamos (15/05/2023). |
El origen de la ciudad de Bucarest se data en un edicto de la poca de Vlad tepes, de 1495, en el que se ordenaba la construcción de una fortaleza militar entre la ciudad de Brasov y la costa del mar Negro. En 1595 los turcos quemaron la ciudad. Una vez reconstruida tuvo un gran auge en 1698, bajo el reinado del príncipe Constantin Brâncaveanu que la convirtió en la capital del Voivodato de Valaquia. Destruida nuevamente en 1716 por los serbios, cobró nuevamente auge en 1771 tras la victoria de los rusos sobre los turcos bajo el gobierno del otomano Alexandro Ipsilanti. De 1789 a 1791 Bucarest cae bajo el dominio del Imperio austrohúngaro.
En 1828 la ciudad es ocupada por los rusos. En 1861 fue proclamada capital del nuevo estado de Rumanía, que unía a Valaquia y Moldavia. En este tiempo la ciudad se va construyendo con una estética urbanística francesa que se refleja en sus grandes avenidas arboladas, parques y altos edificios con locales comerciales, cafés, casinos y restaurantes.
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| Panorámica de Bucarest desde la habitación del hotel My Continental. |
Durante la Primera Guerra Mundial Bucarest fue dominada por los alemanes hasta 1918. Con la Segunda Guerra Mundial fue tomada y destruida nuevamente por los alemanes en 1940 y liberada por los rusos en 1944.
En 1965, es destituido el monarca Miguel I y se instauró la República Popular que en 1965 se convertiría en la República Socialista de Rumania bajo la influencia de la URSS.
En 1967 Nicolás Ceausescu (1918-1989), secretario general del Partido Comunista Rumano es nombrado presidente de la República Socialista de Rumanía, cargo que ejerció dictatorialmente hasta su ejecución en 1989 tras una revolución popular.
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| Paloma y JC en una selfie delante del Parlamento de Bucarest. |
En 1977 la ciudad sufrió un terremoto de 7,5 grados Richter que mató a 1.500 personas y dejó 11.000 heridos y numerosos edificios derruidos.
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| Paloma delante de uno de los muchos edificios abandonados por estar afectados por el terremoto de 1977, en una de las calles cercanas a nuestro hotel de Bucarest. |



